Quiasmo es una cafetería con identidad propia. Aquí las tendencias pasajeras no entran y lo construido con esfuerzo se cuida con calma y con honestidad. Savir Huitrón dirige el lugar y siempre escucha a quienes lo rodean para seguir creciendo. El espacio no se mira, se habita: el calor de la taza entre las manos, el olor del café recién molido, la madera que guarda el tacto de quien pasó antes. Nada apura y nada distrae de una buena plática ni de un café cuidado hasta el más mínimo detalle. Es el cuerpo quien reconoce primero que aquí uno puede ser quien es.




















